PRÓLOGO A LA SEGUNDA EDICIÓN
Un prólogo es una parte de los libros que no debería existir, más que nada porque tienen un parecido asombroso con los documentales de la 2, es decir, todo el mundo dice que los ve pero, en realidad, todo el mundo sabe que no es cierto. Esta vez, y sin que sirva de precedente, haré el esfuerzo de escribir uno, aunque sea pequeñito.
Esta historia está basada en una cena real a la que todavía hoy no sé si tuve la desgracia o la fortuna de acudir. Cualquier parecido con la realidad no es ninguna coincidencia. El lugar existía ( y, por desgracia para los incautos, todavía sigue existiendo) . Los detalles de la cena son verídicos. A los comensales vecinos no les ha hecho ni falta cambiarles el nombre para salvaguardar su intimidad, tan sólo conocía a uno de ellos. ¿ Y qué vamos a decir de nuestras intrépidas protagonistas? Un poquito y a estas alturas de la era espacial estarían más que desintegradas, las pobres.
El hecho de haber realizado una segunda edición obedece a circunstancias del progreso, a la informatización de la sociedad. Vivimos dependientes de las máquinas cuando son ellas las que deberían depender de nosotros. Pero no podemos dar la espalda al progreso, tampoco al pasado. Es por eso que procuraré que la primera edición permanezca a salvo de las polillas, así como ésta de los virus informáticos (hay que ver, siempre con preocupaciones)
En esta segunda edición, me he permitido la libertad de incluir algunas reformas sobre el original con la finalidad de facilitar la comprensión del texto, o de redondear alguna situación.
DOLO LÓPEZ MUÑOZ
1ª EDICIÓN 1996
2ª EDICIÓN 2001
COMO PERAS PARA EL CHOCOLATE
ENDOR MOON
2º CICLO LUNAR. CUARTO CUADRANTEEQUIVALENTE TERRESTRE: 15/12/96
-Agente E-18, tiene la misión de inscribir a D-12 y a A-15 en la cena que se celebrará el próximo Jueves.
-De acuerdo Mariscal Supremo, ¿ debo comunicar los parámetros de la misión a D-12 y A-15?
-No, ya lo haré yo que para eso soy el jefe.-Así se hará, Mariscal Supremo.
ALICANTE´S UNIVERSITYSAN VICENTE DEL RASPEIGALICANTE. LA TIERRA
-A-15, ¿no te parece que E-18 está un poco insoportable últimamente?
-Ella siempre ha sido así, pero la falta de C-17 y E-16 hace que recaiga en nosotras la responsabilidad de aguantarla. Si no fuera porque es el tentáculo derecho del Mariscal Supremo le…
-¡ Shh! El terrícola de la fila de delante tiene las antenas auditivas orientadas hacia aquí, puede ser peligroso.
-Es una pena no tener mi pistola desintegradora porque, por lo menos, las antenas auditivas iban a desaparecer bien pronto…
-¡Hola!-¡Hola, E-18! ¿Qué tal?
-Traigo órdenes del Mariscal Supremo, debéis apuntaros a la próxima cena, y si no lo hacéis voluntariamente, lo haré yo en vuestro lugar.
-Eso no se suelta a bocajarro, tienes que decir: ¿te acuerdas del gato que se subió al árbol y …? Por cierto, ¿te vienes con nosotras?
-Negativo, D-12, yo debo observar la realidad social humana a través de series como “Hostal Royal Manzanares”. Por cierto, el Mariscal Supremo quiere hablar con vosotras.
-Vengaaa, por faaa, venteeee.
-Negativo A-15
ALIENÍGENA HEADQUARTERTRASTERO Nº17. EDIFICIO M. LUISAPLAYA SAN JUAN. ALICANTE
-D-12, A-15, estaba esperando vuestra comparecencia…
-Con debido respeto, Señor, nos gustaría que nos llamara por nuestro rango, es decir, Comandanta Kirk y Señorita Spock.
-¡ Como si os quiero llamar por vuestro nombre, es decir, Filomena y Pancracia ! ¡ Ahora D-12, otra interrupción más y te mando a Ganímedes a las minas de uralita !
-Lo siento, Señor.
-La misión será la de observar el comportamiento terrícola en sociedad en aras de la próxima invasión del planeta.
-¡ Pero, Señor, esas cenas son todas iguales y muy ab…!
-¡No hay peros que valgan, irán y tomarán su pizza, pero sobre todo observarán, porque quiero un informe el Viernes a primera hora!
-Pero Se…-¿Decía algo A-15?¿ Quiere acompañar a D-12 a Ganímedes?
-No, Señor, se hará como usted ordene
Nuestras dos protagonistas salieron de muy mala leche del cuartel general y cuando estaban seguras de que nadie oía…
-¡ Será cabrón, a primera hora!
-Me gustaría verlo a él con unas ojeras hasta la barbilla. Oye, ¿por qué no apuntamos también a E-18 sin que se entere?
-Con el enchufe que tiene hay que tener cuidado, he oído decir que en Ganímedes hace un frío que pela, y el trabajo es duro.
-Sí, pero por lo menos no hay leguminosas.
-Y los Ganimedorianos están pa´ comérselos, además, ya me estoy cansando de este planeta.
-Sería cuestión de planteárselo.
ALICANTE´S UNIVERSITY17/12/96
D-12 Y A-15 decidieron llevar a cabo un arriesgado plan para ver si E-18 se animaba a acompañarlas a la cena:
-Oye, perdona, ¿llevas tú lo de la cena?
-Sí-Es que quiero apuntarme.-¿Cómo te llamas?-
E-…Esther, ¡ah! Y confirmar a Filomena y Pancracia.
-Bueno, pues nada, os esperamos. -¡Adiós!
Y al volver a sus respectivos sitios…
-¡E-18, te hemos confirmado para cena!
-¡¿Qué habéis hecho qué?!
-Pues eso, te hemos apuntado a la cena.
-¡Ah, no, yo tengo que ver “Hostal Royal Manzanares”!
-Jo, desde luego qué mala amiga eres.
-Vengaaa, si están repitiendo episodios.
-Pues tengo que verlos otra vez, ¿quién lleva lo de la cena?
-La delegada.
Y allá fue ella a desapuntarse.
INFORME GALÁCTICO SOBRE LA CENA DE GRUPO. INFORMA AGENTE D-12
EL LOCAL NOMBRE:¿ L´amparini? ¿Aladini? ¿Cantarini? ¿L´andarini? (¡ Puf, prefiero no recordarlo!)DESCRIPCIÓN: Pequeño cuchitril con escasa ventilación y doble puerta a la entrada a modo de bar del oeste. Fila de banco corrido situado a una distancia similar de la mesa a la que hay en los bancos de la Uni, con la diferencia de que el del restaurante, por lo menos, estaba almohadillado y no te dejaba el trasero cuadrado, así mismo, la mesa carecía de inclinación con lo cual se podía mantener a salvo la integridad física de nuestros uniformes. Mesas provistas de mantel de papel susceptible de ser destrozado en momentos de pánico. Cubiertos y copas en número insuficiente y servilletas a cuadros a modo de mantita de la abuela. Objetos contundentes colgantes, que ponen en peligro la integridad personal de los comensales, constituyen otros elementos de ornamentación del local.
COMENSALES VECINOS RICARDO G. Y JUAN –? : Ambos sujetos presentaban grandes síntomas de desnutrición, y de ello pueden dar Fe tanto la ensalada como el paté y la canastilla del pan.NOELIA –?: Mujer, raza blanca. Presenta síntomas de sobrealimentación debido a los cuales se le puso a dieta. En estos momentos, y debido a las fiestas, puede hacer un paréntesis en el tratamiento, y de ello se resintió el salmón y el queso ese raro que había en un plato.EL COMENSAL DESCONOCIDO: Intentó mangarle la pizza a la agente A-15, según me acaba de informar. Era una pizza marca Vesubio
Es característica común en todos los sujetos, menos en el comensal desconocido, el intento de mantener una conversación coherente tanto con la agente A-15, como con la agente D-12, es decir, conmigo. Los intentos resultaron poco fructíferos a causa del arrejuntamiento de tripas provocado por la inanición, o lo que es lo mismo, por tener un hambre que te cagas. Los intentos versaban sobre preguntar el lugar de procedencia, y curso al que pertenecíamos, mostrando incredulidad ante las respuestas esgrimidas ante esta última pregunta.
HECHOS CORTEFIEL´S CORNERALICANTE CITY21:35H APROX.
Mi llegada al punto de reunión fue más bien discreta, no conocía absolutamente a nadie y, supongo, absolutamente nadie me conocía a mí. Así que aguardé pacientemente a que mi unidad de apoyo moral, es decir, la agente A-15, apareciera. Ello sucedió a las 21:50H. y, mientras tanto, las riadas de gente desconocida se sucedían. Creo que fue el cuarto de hora más largo de mi vida, exceptuando los de la clase de Organizaciones Internacionales, y es que en ese periodo de tiempo, mi mentalidad masoca desató una corriente de erróneas teorías acerca de cambios en la hora y el lugar de reunión…Teorías que pude compartir con la agente A-15 cuando apareció, y que duraron hasta que avistamos la primera cara conocida que era ni más, ni menos; ni quito ni pongo que la del terrícola de la primera fila.
-Mira, ahí está nuestro besuguito.
-Jamás pensé que me alegraría de verlo.
-Sinceramente, yo tampoco.
-Por un momento pensé que me había equivocado de fiesta.
-Me parece que a mí me ha pasado lo mismo.
-¿Has visto cómo va vestida la gente?
-Tenemos que llamar la atención al servicio de documentación de vestuario, nadie me dijo que tenía que ponerme plumas para ir a comer pizza, curiosa costumbre terrícola.
-Con un poco de suerte pensarán que vamos a otra fiesta.
-No mires, pero el besuguito nos acaba de echar una de sus miradas…
-La flexibilidad del cuello del terrícola me hace sospechar: ¿No será un espía orionita?
-Pues ahora que lo dices yo siempre lo he visto muy enganchado a nuestras conversaciones, es posible que tengas razón, habrá que tener cuidado.
-En cualquier caso ni el orionita va a fastidiarme la cena,¡ con el hambre que tengo!
-No me extraña, ¿cómo no se te ha ocurrido merendar, melón?
-Me he confiado, creía que al quedar antes, íbamos a cenar antes.
Hasta aproximadamente las 22:40H tuvimos que esperar para marchar hacia el local donde se iba a celebrar tamaño acontecimiento, y creo que no tardamos más porque el rugido unánime de protesta de decenas de enfurecidos y hambrientos estómagos, lo impidieron. Pero antes de marchar sucedió un hecho que me conmovió profundamente, y es que la delegada nos llamó ¡ amigas! Y, ¡Dios mío!, le preocupó el hecho de que no hubiéramos podido enterarnos del cambio de planes de última hora (¡ pobrecilla, no sabe que tenemos un servicio de documentación chachi!)
Iniciábamos la marcha hacia el local, no sin antes evocar la posibilidad de hacer una “escapadita” a Telepizza que, al final, es lo que deberíamos haber hecho.
Llegamos a la puerta del local de nombre impronunciable y antes de entrar se procedió al recuento de los comensales, si no fuera por el hecho de que estamos en La Tierra, pensaría que eso servía para sortear quién iba a servir de ingrediente para la pizza. Total, que al final nos dejaron pasar y al hacerlo… ¡ Fuego! Sentía cómo los cristales de mi dispositivo auxiliar de visión se empañaban.
La agente A-15 y yo procedimos a tomar asiento, y lo hicimos en un rincón acogedor donde podíamos llevar a cabo nuestra misión con absoluta discreción. Una vez sentadas, dimos una lección de magistral de cómo convertir una cosa sencilla en el más difícil todavía y es que, en lugar de levantarnos y dejar paso por nuestro sitio a la gente que así lo solicitaba; la agente A-15 y yo estábamos con el humor necesario para deleitar al público asistente, con unos complicados ejercicios de yoga sobre el banco corrido almohadillado.
Allí estaba la mesa con una ensalada, con un plato con paté, salmón y quesos varios, una canastilla del pan… Todo ello incólume hasta que aparecieron las pirañas terrícolas. Dispuestas a no dejarse apabullar, la agente A-15 y yo iniciamos la contraofensiva empezando por los biscotes, pero era imposible, teníamos la garganta tan reseca que las migas se quedaban pegadas en el tubo interno de respiración que tienen los humanos, poniendo en peligro nuestras vidas. Nos tomaban ventaja, y fue cuando la agente A-15 atacó la retaguardia del salmón, mientras yo buscaba refugio en la ensalada y en la lombarda que ¡ cielo santo, estaba completamente avinagrada!
Entonces fue cuando la agente A-15 comenzó a realizar comentarios desalentadores:
-¡ Tengo seed!
No tuve más remedio que amonestarla:
-¡ A-15, no vuelvas a repetir eso en mi presencia! Recuerda lo que pasó en el Satélite de Gorky donde, por tu culpa, acabé bebiéndome el abrevadero de los cerdillos irisados, y todo porque empezaste insistentemente a hacer comentarios del tipo ¡ tengo seed!
Y entonces fue cuando apareció una salvadora jarra de agua que se volatilizó nada más tomar contacto con nuestra parte de la mesa. Tomamos un sorbo, y me dispuse a analizar su composición: H2O y una cantidad de cloro capaz de matar a un elefante. No había dudas, era agua del grifo. Si no fuera porque en aquellos momentos nos hallábamos en pleno proceso de deshidratación, habría puesto el grito en el cielo. Algo parecido pasó con la coca-cola ¡ menos mal que a la agente A-15 y a mí se nos ocurrió racionar el contenido de nuestra copa! Porque después de la volatilización de la botella de 2 litros que nos dieron, no hubo rastro en toda la noche de una botella que no fuera de cerveza o vino.
Mientras el camarero trataba de, de una manera más menos que más organizada, tomar nota de lo que íbamos a tomar; las pirañas terrícolas persistían en establecer contacto verbal con nosotras, a lo que nos resistíamos más que nada porque no estábamos de humor para conversaciones tontas. 0:00H No hay rastro de las pizzas y empiezan a aparecer los primeros bostezos de la noche. La agente A-15 recrimina lo contagioso del fenómeno.0:15H Empiezan a aparecer las pizzas de todo el mundo menos las nuestras, y eso que al queso y al tomate sólo hay que añadirle unos taquitos de jamón de York. El fondo donde está situado el orionita empieza a dar una demostración de cómo el estómago terrícola puede servir de esponja. Éste es un dato de utilidad para la invasión, está demostrado que el alcohol etílico disminuye la capacidad de reacción del ser humano.0:30H La situación es desesperada, apenas queda ya mantel que destrozar, el vacío en nuestro estómago es tal que, la agente A-15 y yo estamos dispuestas a adueñarnos de las próximas pizzas que salgan, aunque sea al asalto y aunque no sean las nuestras. Y así se hace, casualmente son las que habíamos pedido (me temo que quedaban otras por salir). La agente A-15 es víctima de un intento de robo de su pizza pero, afortunadamente, se queda en un intento. La visión de la pizza inunda mi alma de lágrimas ¡cuánto se parece a la nave nodriza donde fui criogénicamente creada! El mismo pensamiento debe asaltar a la agente A-15 que ni siquiera es capaz, por la emoción, de acabarse su módulo de alimentación.
Comienzo el procedimiento de engullimiento, primero a velocidad de crucero para, paulatinamente, ir alcanzando el hiperespacio. Si está buena o mala no importa, a esas horas me habría parecido bien incluso un bocadillo de fabada.
Justo cuando un trozo de pizza pasaba por mi garganta, no sé exactamente el motivo, un tal “Pepote” se levantó violentamente de la mesa y, muy cabreado, se dirigió contra otro comensal. Antes de que pudiese pasar nada de consideración, una chica se dispuso a poner paz al tiempo que la dueña del local insistía en que todavía no había terminado de pagarlo. La trifulca quedó en nada, y la verdad es que es una pena porque habría sido lo más entretenido de toda la cena. Este incidente, sin duda, corrobora los informes terrícolas que relacionan los niveles de testosterona con la agresividad, y el aumento de incidentes en lugares de escasa ventilación ( se acepta como lugar poco ventilado el cerebro de los terrícolas).
Terminamos de comer y no apresuramos a pagar el “convite” ante las noticias que nos llegaban sobre la insolvencia del grupo.
Pero falta lo mejor: el postre. La parte de la cena donde la agente A-15 y yo pensábamos resarcirnos de los perjuicios causados a nuestro apetito, durante lo largo ( muy largo) y ancho de la cena. Pronto se nos quitaron las ganas de venganza al ver el postre “especial” que nos habían preparado: ¡ peras con chocolate! Aquello fue el acabóse. El cúmulo de desconciertos se sucedía, por si fuera poco, cuando me ausenté durante breves instantes para pagar y regresé, me encuentro con que el comensal anónimo me ha mangado la cuchara (¡ menos mal que ya había terminado!) y lo peor de todo: me encuentro con otra “exquisita” pera con chocolate en mi sitio ¡no, otra no! En esos momentos sólo pienso en escapar de este lugar maldito. Apremio a la agente A-15 para que acabe su postre, pero es incapaz. Derrotadas, comenzamos a escurrirnos entre el mogollón de sillas, ni siquiera nos detenemos para despedirnos (ahora que lo pienso, despedirnos ¿ de quién?). Salir de allí se ha convertido en una obsesión y, al final, al final el dulce frío de la calle, ¡ qué grata sensación la de la humedad alo penetrar en tus huesos! Hasta una pulmonía es bienvenida con tal de no volver a poner los zapatos en aquel horrible lugar.
Finalmente el regreso al hogar, ¡ qué agradable sensación cuando tu magullado orgullo de comensal toma contacto con la cámara de hibernación! Por fin, el descanso del guerrero.
CONCLUSIÓN FINAL
Sobrevivir a una cena como ésta demuestra que la raza humana, aunque tonta, es bastante resistente. Sugiero retrasar la invasión hasta que se autodestruyan, al fin y al cabo, tampoco van a tardar demasiado.
FIN