La luna muere de pena,
pues el sol ha despertado,
porque calienta la arena,
con su cabello dorado.
Volverá la luna llena,
cuando haya cielo estrellado,
mientras, descansa, Selena.
La noche ya ha terminado.
Duerme tú, luna lunera,
reina de todos los astros,
que tu marfil yo quisiera,
vestir de dulces abrazos,
porque besarte yo quiera;
quiera yo besar tus labios