Ya luce la luna mora,
con su marfil plateado,
su blanca luz me enamora,
de ella me quedo prendado.
Baila ya la zarzamora,
con su vestido rasgado,
con su vestido de mora,
de rojo y rosa bordado.
Y de cielo hay dos diamantes,
soles de mar relucientes,
que envuelven a los amantes,
en dos esferas ardientes.
Lucen altivos, brillantes,
en su mirada presentes