El agua cae gota a gota,
se desliza lentamente,
por esa mirada rota,
por esa mirada ausente.
Sin ti el corazón explota,
de inmenso dolor hiriente,
y una lágrima azul brota,
por esa bonita fuente.
Ha emprendido ya el camino,
el jinete enamorado,
a luchar con su destino,
a luchar con su pasado.
Se marchó por donde vino,
para siempre se ha marchado.
D.L.M.